
Como le hizo Jenni Rivera para ganarse un lugar muy especial en el deseado, pero al mismo tiempo, difícil y hasta muchas veces ingrato mundo de la música.
Si de por sí, los grupos y cantantes masculinos, batallan para ganarse el cariño del público y de las compañía s disqueras, las damas la tienen todavía más “camarón”.
Entonces que hizo, la mujer nacida en Long Beach, California, no solo para convertirse en una verdadera estrella del género regional mexicano, sino además, de acuerdo al sitio de internet Get Net Worth, acumular una fortuna de unos 25 millones de dólares.
Tengo mi propia teoría, tomando en cuenta que a través de los años en la radio, he visto surgir y desaparecer grupos y cantantes, que les veía potencial, pero que nunca dieron, el tan esperado, estirón final.
La primera vez que conocí a Jenni, fue durante una entrevista que le hice tal vez entre el 2000 y 2001, aun no era tan conocida y con toda sinceridad les comento, no me impresiono, no se me hizo nada fuera de lo común, su hermano Lupillo, era en ese entonces, el que se llevaba la rebanada más grande del pastel; eso sí, su sentido del humor era diferente a otras cantantes, sabia adaptarse a las circunstancias del momento, no hay que olvidar que fue vendedora de casas, entonces tenía muy bien desarrollado el sentido de darte por tu lado, en otras palabras, te divertías entrevistándola.
Si al igual que yo, otros locutores también se la pasaban bien entrevistándola, fue lógico suponer que los radioescuchas mostrarían interés por ella, es decir, escuchando sus rolas, y yendo a sus conciertos.
Es precisamente en sus conciertos, que Jenni comienza a representar a la mujer parrandera, rebelde y atrevida, además agrégale, que como dicen en mi tierra “no cantaba mal las rancheras” y por supuesto tenía el ingrediente que toda persona debe tener, si quiere entrar al mundo del espectáculo: CARISMA. Antes de ella, casi todas las cantantes preferían verse, como, casi perfectas, y la neta, poco reales. La Diva de la Banda, no comulgaba con esa imagen, ella era tal cual, muy original, y al vasto público femenino le agrado, de hecho la gran mayoría de sus conciertos fueron abarrotados por lindas féminas.
Básicamente Dolores Janney Rivera (su nombre autentico) lleno el hueco que muchas mujeres ansiaban ser representadas por alguien; madres solteras, chambeadoras, desafortunadas en el amor, incomprendidas, pero siempre levantándose de cada caída, como una verdadera mujer.
Por eso, cada vez que La Gran Señora emprendía un nuevo proyecto, llámese una nueva producción musical, su línea de cosméticos ó su propio perfume, por mencionar solo algunos, el éxito estaba asegurado, sabía de antemano que sus seguidoras no la dejarían sola.
Jenni, vendió más de 15 millones de discos, y como lo dije al principio, acumuló una fortuna de unos 25 millones de dólares aproximadamente, en un lapso de unos trece años, por tal motivo se ganó a pulso estos tres títulos: LA DIVA DE LA BANDA, LA GRAN SEÑORA, LA REINA MIDAS.





